Hay que volver a Las Rozas Village

Me cuesta comenzar este post porque tampoco sé qué contar de Las Rozas Village que pueda sorprender a estas alturas. ¿Quién no ha estado alguna vez allí? ¿Quién no se ha paseado por sus elegantes calles y quién no ha acabado comprando algo porque no hacerlo era perder una oportunidad de oro?

El espíritu navideño ya se ha adueñado de Las Rozas Village.
El espíritu navideño ya se ha adueñado de Las Rozas Village.

La semana pasada volví a repetir ese paseo, un recorrido que casi me conozco de memoria desde que acudía allí con mis padres. Y digo casi porque quizás lo más entretenido de Las Rozas Village es que siempre sueles encontrarte con algo nuevo.

Scalpers acaba de abrir su pop up store.
Scalpers acaba de abrir su pop up store.

En esta ocasión, la mayor novedad es la pop up store que ha inaugurado recientemente Scalpers, un espacio decorado con ladrillo visto donde descubriremos todo el universo de esta marca española de referencia si hablamos de sastrería.

Obligatorio siempre una parada en Hackett.
Obligatorio siempre una parada en Hackett.

Cerca de ésta se encuentra también otro de mis espacios favoritos (para qué negarlo): la tienda de Hackett. Allí me han pasado cosas como encontrar un chaleco que no compré en su momento y que se me quedó grabado en la mente. Sí, aquello de “¿por qué no me compraría eso?” lo pude solucionar allí.

Aunque la gran novedad quizás sea su nueva decoración navideña. Un gran cartel felicitando las fiestas ocupa el espacio que en verano reservan para su espectacular terraza con vistas sobre la Sierra.

Sandro, otra de las firmas que animan las compras en Las Rozas Village.
Sandro, otra de las firmas que animan las compras en Las Rozas Village.

Y puestos a disfrutar de todo, mi consejo es que no podemos irnos sin hacer una visita a la nueva tienda de Sandro… ¿acaso existe alguien que no sienta pasión por la firma parisina?

¿Cómo ha cambiado la moda española en los últimos 30 años?

España celebra este año su 30º aniversario de ingreso en la Unión Europea. En estas tres décadas hemos pasado de ser un país despertando a la democracia a ser un ejemplo consolidado que se permite el lujo de repetir elecciones.

Pero como no hablo nunca de política en este blog, ni pretendo hacerlo, vamos a enfocar este tema con la idea de descubrir cómo ha cambiado la moda española en los últimos treinta años. ¿Qué ha pasado durante todo este tiempo?

Todo el mundo mira a Galicia y el milagro de Inditex: Zara ha revolucionado el mundo de la moda en estos últimos 30 años. © Zara
Todo el mundo mira a Galicia y el milagro de Inditex: Zara ha revolucionado el mundo de la moda en estos últimos 30 años. © Zara

Despedimos los 70 con el hundimiento de las grandes firmas españolas ahogadas por el impuesto que el gobierno español impone al lujo en 1974 (cuentan que como venganza por una mala actitud) y que se llevó por delante a las grandes firmas. Pocos fueron los que consiguieron subsistir y, pese a todo, Manuel Pertegaz, por poner un ejemplo, tuvo que cerrar sus salones. Dijimos adiós a Flora Villarreal, Pedro Rodríguez, Lino o Herrera y Ollero. Pero abríamos la puerta a un nuevo lenguaje que daría mucho qué hablar.

Los 80 nacieron marcados por la democracia y la Movida, un movimiento que cobijó a nombres que poco a poco se fueron haciendo un hueco en nuestra historia: Alvarado o Francis Montesinos fueron buenos ejemplos, pero no podemos olvidar que en aquella época también vieron la luz firmas como  Manuel Piña o Sybilla, dos nombres de los que todavía se sigue hablando (de hecho, esta última ha vuelto a resurgir en los últimos años retomando otra vez las riendas de su casa).

La famosa camisa de Antonio Alvarado para 'La ley del deseo'. El diseñador fue un clásico en las primera películas de Pedro Almodóvar. © D.R.
La famosa camisa de Antonio Alvarado para ‘La ley del deseo’. El diseñador fue un clásico en las primera películas de Pedro Almodóvar. © D.R.

Pero no sólo eso. Con la nueva apertura que vivimos y la nueva sociedad de consumo que se empezaba a gestar empezó la revolución española en el mundo de la moda. Si bien es cierto que Fortuny y Balenciaga aparecen con letras de oro en la historia del sector, no lo es menos que Zara ha marcado un antes y un después en el sistema mundial.

El planteamiento de producción desarrollado en Arteixo por los chicos de Amancio Ortega consiguió consolidar a nuestro país como una verdadera referencia en lo que se vino a llamar el fast-fashion. Nadie puede competir con el emporio Inditex (Bershka, Pull & Bear, Zara, Massimo Dutti, Oysho…) y todos toman nota de los pasos que da. Si con el maestro de Getaria y el genio hispano-italiano la gente miraba a París y Venecia, con Ortega el mundo admiraba a Galicia.

Y es que en esa región se creó un importante tejido textil donde nombres como Adolfo Domínguez, Roberto Verino, Purificación García o Bimba & Lola empezaron a sonar a todo el mundo y se convirtieron en una referencia de estilo.

El hombre también se ha incorporado como cliente al mundo de la moda. © Zara
El hombre también se ha incorporado como cliente al mundo de la moda. © Zara

Sumémosle a eso el nacimiento en aquellos años de la Pasarela Cibeles en una pista de circo y daremos con el cóctel que ha conseguido que nuestro país sea una verdadera potencia de moda. Nombres como Roberto Torretta, Miguel Palacio, Ángel Schlesser, Davidelfin, Amaya Arzuaga o Ana Locking son soló un variado ejemplo de firmas que empezaron a ser populares en el panorama cultural español y que comenzó a crear un interés por la moda y a acrecentar nuestra demanda de ella.

Estos últimos 30 años además hemos visto cómo las revistas de moda, tanto para él como para ella, han empezado a ocupar cada vez más espacio en los quioscos y así, en estos momentos, son uno de los grandes pilares: de Telva a Vogue pasando por Elle, Marie Claire, Cosmpolitan, Glamour o Harper’s Bazaar, de DT o GQ a Esquire o L’Officielle Homme.

© Vogue
Cindy Crawford fue la primera portada de Vogue España, aparecida en 1988. © Vogue

Y no sólo eso, España ha conseguido ser también una referencia en el aspecto cultural de la moda, con grandes exposiciones y, sobre todo, un museo único prácticamente en su especie: el Museo del Traje, considerado por los expertos como uno de los centros más importantes del mundo en lo que respecta a historia de la indumentaria y ‘el más bello’ según el mismísimo Hubert de Givenchy.

Nos hemos vuelto más exigentes, demandamos cada vez más moda y hasta el hombre (algo impensable hace 30 años) se ha convertido en un cliente principal. ¿Cómo hemos cambiado? Mucho, lo suficiente para ser una referencia. Ahí es nada.

P.D. Y tú, ¿recuerdas cómo vestías en los 80? ¿Y en los 90? Compártelo en la web www.comohemoscambiado.eu o en Twitter e Instagram bajo el hashtag #comohemoscambiado y apúntate a la celebración de los 30 años de España en la Unión Europea.

El coche más bello del mundo, a subasta

Hace unos meses os hablaba en Esmoquin room sobre el proyecto que Renault había lanzado con Boa Mistura, uno de los reyes del grafiti a nivel mundial. Pues bien, la gira que les ha llevado con el Renault Clio Pasión que ellos mismos pintaron durante este tiempo por Madrid, Barcelona, Zaragoza, y Santander sale por fin a subasta.

El próximo 29 de noviembre se procederá a la puja en Ebay con un precio inicial de 6.000 € (inferior a su valor real que supera los 13.000). La que se obtenga con esta subasta irá destinado totalmente al proyecto Crossroads que los chicos de Boa Mistura van a desarrollar en un suburbio de Kiberia (Kenia) a donde van a viajar para ayudar a la gente a desarrollar sus cualidades artísticas.

Durante estos días se puede contemplar esta obra de arte de cuatro ruedas en el concesionario Qualitauto que la firma tiene Avda. Carlos Sainz s/n de Leganés.

Masterclass en el Jardín de Serrano

Octubre acabó con una cita con la moda masculina en uno de los lugares más emblemáticos del comercio madrileño. El Jardín de Serrano presume de ser el centro comercial de lujo más conocido de la capital y un espacio donde disfrutar de firmas como Lottusse, Bang & Olufsen, Sebago, Byredo o Diptyque, entre otras. Y hasta allí me trasladé para impartir una clase maestra sobre moda.

Una imagen general del público que acudió a la masterclass sobre moda masculina.
Una imagen general del público que acudió a la masterclass sobre moda masculina.

Una de las dos plazas que hayamos en el interior del ‘jardín’ se transformó en un pequeño foro sobre indumentaria masculina durante una hora. El anfiteatro se llenó (¡gracias!) para escuchar una charla sobre la evolución de la moda masculina y las tendencias más destacadas que estamos viviendo en estos últimos años.

Bodegón con distintas marcas del Jardín de Serrano.
Bodegón con distintas marcas del Jardín de Serrano.

Desde la gran renuncia al dandismo o las locuras de los años 50 o 70 hasta el nuevo hombre del siglo XXI, esos 60 minutos dieron tiempo para repasar cómo ha cambiado el hombre en los últimos 200 años. Además, conocimos de cerca las apuesta por el concepto deportivo que vivimos y pude poner ejemplos prácticos de la mano de las firmas que encontramos en el Jardín de Serrano. El público después se animó también a preguntar y charlar tras la conferencia.

Otro momento de la charla.
Otro momento de la charla.

Muchas gracias a todos por acudir a esta cita y, sobre todo, por enriquecerla con vuestros comentarios y preguntas.

Vistiendo el tiempo, Museo del Traje y Tissot

Lo que no se sabe de la exposición del momento.

Tengo la suerte de que ya se ha contado prácticamente todo de ‘Vistiendo el tiempo’, el proyecto que más tiempo me ha consumido este 2015. Llevo trabajando en él desde el pasado junio cuando MRA, la agencia de comunicación de Tissot, se puso en contacto conmigo en busca de ideas. Y así nació una de las exposiciones más interesantes que se puede visitar de moda ahora mismo en nuestro país.

Hasta el 24 de enero podéis visitar 'Vistiendo el tiempo' en el Museo del Traje.
Hasta el 24 de enero podéis visitar ‘Vistiendo el tiempo’ en el Museo del Traje.

Y no es que aquí yo busque el aplauso fácil, no. Es que si miramos la categoría de las piezas expuestas no se puede dudar ni un momento de la calidad de la muestra. Fortuny, Balenciada, Schiaparelli, Dior, Rabanne, Yves Saint Laurent, Chanel, Comme des Garçons o la recientemente premiada Sybilla se ven la cara con piezas llegadas directamente desde Le Locle, sede de Tissot y villa donde se encuentra su amplio archivo histórico con más de 100.000 piezas.


El discurso fue fácil de encontrar: con una marca que ha sido constante en la producción de relojes desde su fundación en 1853 y que no le ha tenido miedo a las innovaciones más pegadas a la moda, la coherencia brilla en cada vitrina, o eso es lo que hemos intentado. Desde el concepto de mujer y hombre que encontramos en el siglo XIX a la idea de la modernidad que aparece en los albores del XX, la ‘mujer florero’ de los 50, la revolución sexual de los 60-70 o el yuppismo y la concepción unisex de la sociedad de finales de siglo, todo fluye de manera muy sencilla y nos ayuda a hacer un repaso por los últimos 160 años de la moda pero también de nuestra sociedad.

Este reloj colgante del siglo XIX de Tissot es una de las piezas más antiguas de la exposición.
Este reloj colgante del siglo XIX de Tissot es una de las piezas más antiguas de la exposición.

Lo que pocos cuentan, y que yo tengo el privilegio de conocer de primera mano, son las curiosidades de ‘Vistiendo el tiempo’, como que el Delphos de Fortuny que se exhibe es la primera vez que se puede contemplar en público y que llegó a los fondos del Museo del Traje de la mano de Geraldine Chaplin al ser una pieza que adquirió su padre, Charles Chaplin, para su mujer Oona. O que el diseñador del vestido azul de la tercera vitrina, Jean Dessés, es el creador del vestido de novia de la Reina Sofía. O que el mono negro de Yves Saint Laurent es una de las primeras creaciones del genio francés. O que el traje rojo de Thierry Mugler esconde un espectacular corsé de terciopelo. O que el vestido rojo de Issey Miyake es en realidad un poncho pensado para que cada mujer lo use como quiera. Y nosotros decidimos que quedara así.

Anuncio publicitario de Tissot de la primera mitad del siglo XX donde vemos ya el reloj de pulsera para hombre.
Anuncio publicitario de Tissot de la primera mitad del siglo XX donde vemos ya el reloj de pulsera para hombre.

Hasta el 24 de enero tenéis la posibilidad de descubrir ‘Vistiendo el tiempo’, una exposición de relojes y trajes que no sólo habla de moda, habla también de cómo hemos cambiado.