Jil Sander cancela su desfile

Según confirma WWD, la web de referencia en lo que a información de moda se refiere, el próximo calendario masculino de Milan Fashion Week será algo más breve: Jil Sander se apea del mismo.

Jil Sander es así otra de las bajas de la convocatoria de este año: Bottega Veneta mostró sus propuestas en septiembre con motivo de su 50 aniversario y Gucci ya ha avisado que junta los desfiles en uno solo y que, en su caso, se decantará por la cita femenina. Por contra, el prefall de Moschino y Cédric Charlier se suman al calendario.

Campaña otoño invierno de Jil Sander.
Campaña otoño invierno de Jil Sander.

Los rumores que ha rodeado a la marca en los últimos meses, como recuerda WWD, han venido acompañados de nombres de candidatos para la dirección creativa que por el momento ostenta Rodolfo Paglialunga y que según Franco Pené, presidente de Gibó Group, sigue en activo. Y es que se había comentado que la firma estaba tanteando al joven diseñador Simon Porte Jacquemus y Lucie Meier, que compartió con Serge Ruffieux la dirección creativa de Dior entre la salida de Raf Simons y la llegada de Maria Grazia Chiuri. Esta no es ni de lejos la única polémica que ha rodeado a la marca en sus más de cuarenta años de historia, es, sin más, una anécdota más.

Así es el nuevo Gucci (y sí, han cambiado)

Corren nuevos tiempos en Gucci. Lo vimos en el primer y sorprendente desfile de Alessandro Michele en enero pasado y lo hemos vuelto a comprobar en su colección crucero. ¿Dónde quedó el macho italiano que defendía Giannini? ¿Dónde el punto sexual de una de las marcas que más y mejor ha sabido explotar la sensualidad, cuando no la sexualidad, humana? Parece que lejos. Se han quedado en un cajón para cuando el nuevo director creativo quiera revisitarlas. Pero da la sensación que durante un tiempo se quedarán cogiendo polvo.

Una de las salidas favoritas de Alessandro Michele. © InDigital
Una de las salidas favoritas de Alessandro Michele. © InDigital
Con esta colección se confirman los nuevos aires de la firma italiana. © InDigital
Con esta colección se confirman los nuevos aires de la firma italiana. © InDigital
Poco queda ya de la etapa Ford-Giannini. © InDigital
Poco queda ya de la etapa Ford-Giannini. © InDigital

La nueva propuesta de Michele habla más de la feminidad masculina que de los atributos propios del hombre. Y esto hace a Gucci una firma radicalmente contemporánea en sintonía con el discurso de otros genios como Rick Owens, Raf Simons o Jonathan W. Anderson, un diseñador que está experimentando con Loewe lo mismo que Michele con Gucci.

Al nuevo Gucci liderado por Alessandro Michele le interesa más el lado femenino del hombre que el concepto tradicional de la masculinidad. © InDigital
Al nuevo Gucci liderado por Alessandro Michele le interesa más el lado femenino del hombre que el concepto tradicional de la masculinidad. © InDigital
La propuesta es plenamente coherente con lo que vimos el pasado enero en el primer desfile de Michele. © InDigital
La propuesta es plenamente coherente con lo que vimos el pasado enero en el primer desfile de Michele. © InDigital
Se mantiene, eso sí, la importancia de la paleta de colores. © InDigital
Se mantiene, eso sí, la importancia de la paleta de colores. © InDigital
Observando las anteriores, ¿es realmente esta la propuesta más arriesgada de la firma? ©InDigital
Observando las anteriores, ¿es realmente esta la propuesta más arriesgada de la firma? ©InDigital

La casa italiana se libera completamente de la herencia de Tom Ford, que todavía era visible en las creaciones de Giannini, y da carpetazo a sus últimos 20 años de historia. Toca mirar para otro lado, arriesgarse y ponerse en el vagón de cabeza del tren de la moda. ¿Arriesgado? Mucho, pero es que este mundo es para divertirse y el juego siempre conlleva un riesgo (perder, sin ir más lejos).

En un terreno similar encontramos a Chanel. La firma realiza alguna que otra salida masculina en sus desfiles pero son más a modo anecdótico que con alguna intención comercial. Nunca está de más detenerse a observar las líneas trazadas por Karl Lagerfeld. El kaiser de la moda lleva muchos años a sus espaldas siendo un referente y muchos firmarían por una carrera con la mitad de éxitos que la del alemán. Y sí, parece que la feminidad también se cuela en alguno de los hombres que presentó en Seul. Y no sólo eso. Nos decía todavía más. Para quien no le quede claro, Asia es el futuro. Y ahí está Chanel para mostrarlo. ¿Michele será el siguiente?

La feminidad también está presente en las propuestas de Karl Lagerfeld en Chanel. © InDigital
La feminidad también está presente en las propuestas de Karl Lagerfeld en Chanel. © InDigital
Incluso el super hombre tiene toques femeninos. © InDigital
Incluso el super hombre tiene toques femeninos. © InDigital
La colección resort de Chanel fusiona a la perfección la tradición asiática con el ADN de la firma. © InDigital
La colección resort de Chanel fusiona a la perfección la tradición asiática con el ADN de la firma. © InDigital
Asia es el futuro. Lo tienen muy claro en Chanel. © InDigital
Asia es el futuro. Lo tienen muy claro en Chanel. © InDigital

Este post es el mejor resumen de la historia reciente de la moda masculina que vas a leer nunca

Lo bueno de emprender proyectos como la exposición ‘Man In Progress’ es que sus vidas superan siempre lo esperado. Van mucho más allá de lo que se planifica sobre papel en el primer momento. Y una vez concluidos, te siguen dando sorpresas. Son como un hijo.

Esto es lo que me pasa con la retrospectiva sobre moda masculina que ocupó el Museo del Traje en el último cuatrimestre de 2014. Quedaba pendiente una conversación con uno de los protagonistas que pasó más desapercibido. Para mucha gente el nombre de Felipe Salgado no les suene a nada. Hay que ser muy fashion insider para ponerle rostro a este visionario personaje. Y en GQ se lo pusimos.

Felipe Salgado, uno de los personajes más interesantes y desconocidos de la moda española. © D.R.
Felipe Salgado, uno de los personajes más interesantes y desconocidos de la moda española. © D.R.

Fue Marta Blanco, la otra comisaria de la exposición, quien descubrió las maravillas que escondía Salgado en su armario y quien le convenció para que participara en esta retrospectiva sobre la moda masculina. Tuvimos claro desde ese momento que sin él estaría incompleta la muestra.

La labor del periodista es resumir, escoger las mejores partes y conseguir ajustarse al espacio respetando al máximo la intención del personaje. Eso debería haber hecho con él pero, sinceramente, me veo incapaz de resumir lo que él dice. Así que os dejo directamente con su entrevista. Hay respuestas largas que se pueden hacer un mundo a primera vista, pero su contenido merece mucho la pena. Espero que os suceda como a mí, me he quedado con ganas de mucho más.

ER: Como testigo principal de estos veinte últimos años, ¿cuál crees que ha sido la evolución de la moda masculina en las dos últimas décadas?
Felipe Salgado: En mi opinión ha sido mayor y más significativa que la femenina, porque ha conseguido impregnarse de más elementos: lo deportivo, el street style, las subculturas juveniles de la mitad del último siglo o una silueta más femenina, más entallada y ajustada al cuerpo, como los trajes slim fit.

Interior del showroom de Felipe Salgado. © D.R.
Interior del showroom de Felipe Salgado. © D.R.

ER: ¿Y cuál crees que va a ser el futuro?
F.S: Creo que pasará por un diálogo entre estos aspectos más progresistas de la moda conquistados en las últimas décadas con otros más clásicos y tradicionales, como los valores de una buena sastrería artesanal, zapatos hechos a mano o materiales y acabados de alta calidad. Por ejemplo: una estética deportiva unida a una sastrería de calidad. Nada me parece más revolucionario que lo que hicieron los mods, mezclando una parka militar con un traje impecable y a medida. Raf Simons es un buen ejemplo de esta convergencia, mezclando elementos punks con otros tradicionales, como la alta sastrería de toda la vida.

Con el tiempo el hombre aceptará cada vez lenguajes más extremos y valorará más lo artesano y la calidad.

ER: ¿Quiénes han sido los protagonistas de estos 20 últimos años? (diseñadores, pero también si consideras estilistas, modelos…).
F.S: Aquí me voy a explayar, porque hay muchos a quien nombrar.

De diseñadores nombraría a Jean Paul Gaultier, por ser el primero en poner a un hombre con falda en la pasarela. También los diseñadores japoneses por su acercamiento totalmente diferente a la vestimenta masculina tal como la conocíamos en Europa hasta su llegada a principios de los 80. Helmut Lang y Raf Simons por delante de Hedi Slimane, en la segunda mitad de los 90. De hecho Slimane no era aún diseñador –trabajaba como asistente de Jose Levy–, y no inventó ni cambió nada que no estuviera ya hecho antes por otros. Fue Raf Simons el primero en hacer trajes slim fit para modelos jovencísimos y escuálidos, inspirado por movimientos culturales juveniles y musicales recientes. Las últimas grandes revoluciones en la moda masculina han sido Kim Jones y Rick Owens. El primero por llevar una estética hooligan a la pasarela, el segundo por su radicalidad y sus vestidos para hombre. Mis dos casas preferidas –pero no de los 20 últimos años sino anteriores–, son Hermès y Martin Margiela. Hermès sigue en primerísima división.

También encuentro absolutamente crucial en el desarrollo de la imagen masculina contemporánea el trabajo de algunos fotógrafos como Bruce Webber, Willy Vanderperre o Alasdair McLellan.

En cuanto a estilistas destacaría a Panos Yianapis, Ray Petri, Olivier Rizzo, Jodie Barnes o Nicola Formichetti.

Modelos como Marky Mark en las campañas de Bruce Webber para Calvin Klein, o Tony Ward. También a Tanel Bedrossiantz, muso de Gaultier y primer modelo que en los ochenta se atrevió a comportarse como una chica sobre la pasarela, con descaro y mucho arte.

Artistas y cineastas como Larry Clark, Harmony Korine, Wolfgang Tillmans o (anteriormente) Andy Warhol.

Y, por supuesto, la importancia estética y actitud de músicos como Pet Shop Boys, Lou Reed, Patti Smith o James Blake; o las bandas de ska como The Specials.

ER: Tu colaboración con Man in progress ha sido fundamental para esta muestra. ¿En qué momento decides emprender la colección?
F.S: No fue meditado. Nunca pensé en hacer una colección. Se dio de forma natural y espontánea; había piezas de las que me ‘enamoraba’, y que compraba y guardaba por un impulso emocional y estético que podía tener cuerpo de colección, sí.

Cuando empecé con el showroom, en 1999, en cada colección había algo de lo que no quería desprenderme. Más tarde me di cuenta de que todas esas prendas que había archivado tenían elementos comunes: un discurso y una línea común.

ER: ¿Qué pieza es para ti la más destacada de tu colección?
F.S: La bomber de camuflaje con parches estilo punk (otoño-invierno 2001) y la parka mod con la portada de New Order pintada a mano (otoño-invierno 2003, de la colección dedicada al mítico diseñador gráfico Peter Saville); ambas de Raf Simons.

ER: ¿Qué te mueve a la hora de coleccionar?
F.S: La pieza y su creador deben aportar algo nuevo, algo que no existiera antes. Tiene que tener fuerza, alma y expresividad; un lenguaje propio y nuevo.

 

Última sala de 'Man In Progress' donde se podía admirar el traje denim de Maison Martin Margiela, el chándal de Bernhard Willhelm y el vestido camiseta de Kim Jones, los tres de la colección particular de Felipe Salgado. © D.R.
Última sala de ‘Man In Progress’ donde se podía admirar el traje denim de Maison Martin Margiela, el chándal de Bernhard Willhelm y el vestido camiseta de Kim Jones, los tres de la colección particular de Felipe Salgado. © D.R.

ER: Analizando tus piezas, hay muchas prendas adquiridas cuando los diseñadores casi no eran conocidos. ¿En qué te fijas o cuál es el secreto para conseguir localizar a los futuros protagonistas de la moda?
F.S: Es sencillo pero hay que ser muy estricto: criterio bien formado y rigor. Guiarme sólo por mi instinto personal y nunca jamás por los hypes de cada momento. Ser poco tendencioso. Busco a creadores con un mundo propio y una manera de expresarlo única y nueva. Decía Helmut Lang: “La moda tiene que ser moderna” y yo lo suscribo absolutamente sin descartar jamás la historia. Diana Vreeland también decía: “Elegance is refusal”, porque elegir es dejar cosas atrás.

Ya que mencionas a los futuros protagonistas, quería hacer mi quiniela personal de nombres de ahora que me interesan: el tricot minimalista de Biel·lo, los zapatos hechos a mano deMonge Studio y la exquisitez de Gabriela Coll.

ER: ¿Crees que el papel de revistas como GQ ha sido fundamental en esta ‘revolución masculina’?
F.S: Sí, hacen avanzar la moda de hombre. GQ fue la primera revista que no necesitó una mujer desnuda o sensual en su portada para despertar el interés y que parecía poner el foco en la moda masculina más que en lo masculino como identidad sexual.